Coccidiosis

¿Qué son los Coccidios?

Coccidio

Son pequeños parásitos internos de los perros y de los gatos, además de otras especies animales, que se ubican principalmente en el intestino delgado de estas mascotas, provocando una enfermedad llamada coccidiosis. Afecta con mayor frecuencia a los cachorros y los gatitos y en casos severos llega a ocasionar su muerte, debida fundamentalmente a los daños que provoca a nivel intestinal. El más común de los coccidios que ataca a las mascotas se llama Isospora.

 

¿Cómo se contagian las mascotas?

La principal forma de contagio es a partir del contacto de un perro o un gato con los huevos del parásito, llamados Ooquistes, que están presentes en la materia fecal de un animal enfermo de coccidiosis.

Este es un problema grave en algunos criaderos donde la falta de higiene y el hacinamiento de los animales favorecen el desarrollo del parásito, en particular entre los cachorros. Además de esta situación, cualquier otra circunstancia que provoque una baja de las defensas inmunológicas del animal, como estrés, malnutrición, ocurrencia simultánea de otra enfermedad, etc., predispone a las mascotas a contraer coccidiosis.

Cuando son eliminados al medio con la materia fecal, los huevos de los coccidios no tienen capacidad para contagiar a los animales y recién se hacen peligrosos (esporulan) al cabo de 1 a 7 días según las condiciones ambientales. Una vez que los huevos se transforman en infestantes, pueden sobrevivir como tales durante semanas o meses.

Los animales adultos en general no padecen la enfermedad pero sí pueden contener coccidios en su intestino que se eliminan con la materia fecal. Esto los transforma en una fuente de re-infestación permanente del ambiente.

Existe otra forma de contagio de la coccidiosis, menos frecuente, que es a partir de la ingestión del parásito enquistado en los músculos u órganos de otros animales, como vacas o roedores.

Todas las especies de coccidios tienen predisposición para atacar sólo a los animales de una especie determinada al momento de elegir a quiénes parasitarán, esto significa que las especies que afectan a las aves o a los rumiantes, por ejemplo, difícilmente puedan causar daños en los perros o gatos.

 

¿Cómo afectan estos parásitos a la salud de las mascotas?

Entre la cuarta y sexta semana de vida los cachorros son más vulnerables a la infestación de coccidios, en particular los animales de aquellos criaderos o guardería donde no se respetan en forma adecuada las medidas de higiene o se mantiene a los cachorros hacinados en caniles con poco espacio.

El principal daño se produce a nivel intestinal con la presentación de diarrea líquida, a veces con sangre, que puede llegar a provocar la muerte de los cachorros o gatitos. Esto se debe a que el parásito ingresa al interior de las células que recubren el intestino y se multiplica allí dentro hasta hacer estallar a las células parasitadas.

Hay que tener presente que los coccidios se reproducen en forma geométrica por lo que por cada huevo del parásito ingerido por una mascota, pueden formarse cientos de miles de coccidios en su intestino que destruirán igual cantidad de células de este órgano.

 

¿Qué síntomas presentan los perros parasitados?

Las mascotas adultas que tienen suficientemente desarrolladas sus defensas inmunológicas pueden contener al parásito en su intestino pero no desarrollar síntomas clínicos de enfermedad. En cambio los cachorros y gatitos y los animales adultos, pero que tienen bajas sus defensas inmunes, sí presentan signos de coccidiosis. En estos casos los animales manifiestan diarrea, a veces con sangre en la materia fecal, vómitos, pérdida de apetito, baja de peso, deshidratación y, en casos graves, la muerte de la mascota.

 

¿Este parásito puede contagiar a las personas?

Los coccidios del género Isospora, que son los más frecuentemente hallados en la materia fecal de perros y gatos, no contagian ninguna enfermedad a los seres humanos. En cambio otros coccidios que también afectan a las mascotas, como el toxoplasma, sí tienen importancia para la salud pública ya que constituye una enfermedad que puede transmitirse de los animales al hombre (ver más información en el artículo sobre Toxoplasmosis en esta misma sección).

 

¿Cómo se identifica la presencia de coccidios en las mascotas?

Además de tener en cuenta las manifestaciones clínicas que presentan los animales enfermos, en particular si se trata de cachorros, el veterinario puede arribar al diagnóstico de coccidiosis mediante el análisis de la materia fecal del perro o gato donde puede identificar la presencia de los huevos (Ooquistes) del parásito.

El hallazgo de Ooquistes de coccidios en las heces de los animales no siempre es signo de parasitosis pues pueden albergar un número insignificante de parásitos sin que se manifieste en forma clínica la enfermedad.

 

¿Cómo se previene esta parasitosis?

En primer lugar hay que mantener la higiene ambiental del lugar donde la mascota habitualmente defeca recogiéndola diariamente. Esta medida es sumamente importante en el caso de tener criaderos o pensionado de animales. De esta manera se impide que los huevos del parásito que pudieran estar allí presentes maduren una vez que están en el ambiente hasta llegar al estadio infestante que pueden contagiar la enfermedad. El uso de desinfectantes para la limpieza del suelo donde habitualmente se encuentra la mascota también contribuye a prevenir la coccidiosis.

Si el propietario pasea a su mascota en un lugar público debe evitar el contacto del animal con la materia fecal de otros. Al mismo tiempo debe asumir una conducta responsable sobre la tenencia de su mascota recogiendo los residuos que ésta pudiera generar en la vía pública.

La prevención del contagio a partir de la ingestión de quistes maduros de coccidios presentes en los músculos (carne) u órganos internos de hospedadores intermediarios se logra alimentando a perros y gatos sólo con productos balanceados de origen comercial

About these ads
Esta entrada fue publicada en Documentos, Gatos, Perros. Guarda el enlace permanente.