Efecto del DHA en la capacidad de aprendizaje y educación de los cachorros.

Algunos ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (PUFA), incluyendo el ácido docosahexaenoico  DHA, C22:6, omega-3), intervienen de forma relevante, tanto funcional como estructuralmente, en el organismo canino. El DHA es un componente importante del sistema nervioso (especialmente del cerebro), ojos (retina) y vasos sanguíneos, entre otros órganos y grupos celulares. Este ácido puede atravesar la placenta, está presente en la leche y se acumula en el cerebro y la retina durante el desarrollo fetal y perinatal. Puede sintetizarse en el hígado pero la tasa de producción de DHA en mamíferos jóvenes puede ser insuficiente para un desarrollo óptimo del cerebro y la retina.

A menudo, el comportamiento antisocial de los cachorros es un motivo de frustración para los propietarios y los expertos atribuyen a esta causa la responsabilidad más común para el abandono de perros. La idea de que la alimentación pueda tener un efecto positivo en la capacidad de aprendizaje ha sido muy bien recibida por veterinarios y expertos en comportamiento animal.

Sara Heath, veterinaria y experta en comportamiento, señala: “La llegada de un cachorro constituye un acontecimiento muy importante en cualquier hogar y un adiestramiento y aprendizaje adecuado durante las primeras semanas de vida del cachorro son esenciales para que, posteriormente, se convierta en un adulto sociable. Sin este periodo de  adiestramiento y aprendizaje del cachorro, se pueden producir una serie de problemas de comportamiento que ponen en peligro la relación entre el cachorro y el propietario. La mejora del desarrollo cognitivo de los cachorros y la mejora de la capacidad de aprendizaje pueden maximizar el potencial de desarrollo en un perro adulto perfectamente integrado en la sociedad”

El DHA ha sido considerado como un excelente nutriente infantil, los bebes alimentados con formulas que contenían DHA han demostrado mejores resultados neurológicos, como un aumento de la velocidad de procesamiento de la información y mejores resultados a la hora de solucionar problemas, en comparación con bebés alimentados con fórmulas que no contenían este suplemento. Ésta es la primera vez que se ha demostrado que también es muy positivo para el desarrollo cerebral en cachorros. El hecho de que los cachorros que recibieron mayor cantidad de DHA demostraran una mayor capacidad de memoria, fueran más inteligentes, mayor capacidad de aprendizaje, hace que este estudio pueda repercutir en el establecimiento de modelos de comportamiento óptimos.

DATOS SOBRE EL DHA

  • El DHA es un elemento natural fundamental para el desarrollo del sistema nervioso y uno de los principales elementos estructurales de la materia gris del cerebro.
  • El DHA es un nutriente fundamental para el desarrollo del cerebro humano durante la infancia. Ahora se sabe también que afecta a las funciones cognitivas de los cachorros.
  • El DHA se encuentra de forma natural en la leche materna de las perras y en dietas ricas en derivados del pescado.

¿CÓMO FUNCIONA EL DHA?

Durante el crecimiento y el desarrollo del cerebro, es fundamental una fuente rica en DHA para:

  • Los componentes estructurales de los fosfolípidos en las neuronas;
  • El alargamiento de las neuronas y la emisión de
    señales entre células;
  • El desarrollo correcto de la materia gris.

Metodología

En un estudio rigurosamente controlado, se evaluaron los efectos dietéticos del ácido docosahexaenoico en la capacidad de aprendizaje de 39 cachorros de raza Beagle, de características genéticas similares, pertenecientes a 27 camadas distintas. Tanto los cachorros como sus madres, durante la gestación y la lactancia, se alimentaron con una dieta completa y equilibrada en la que sólo variaban los niveles de DHA (Eukanuba rico en DHA o con niveles bajos). Con todos los animales se efectuó un mismo tipo de manejo en lo referente a la alimentación, aloja miento, socialización, entrenamiento y pruebas. Además, para simular un entorno familiar, se sometió a todos los cachorros al mismo tipo de juegos e interacciones con seres humanos.


A la edad de nueve semanas se iniciaron las pruebas del laberinto en “T” (figura 1). A cada cachorro se le asignaron dos figuras (cuadrado y círculo) indicativas de una dirección: derecha o izquierda. Después de cinco días de entrenamiento para que los cachorros asociaran cada figura a una dirección determinada, éstos pasaron la una fase de prueba de 25 días. Se les mostraba una figura y, si se dirigían en el sentido correcto, se les gratificaba con un premio. Para superar la prueba, los cachorros tenían que acertar la combinación de figura y dirección en un 80% de las ocasiones en dos sesiones consecutivas. Una vez alcanzado este porcentaje, se cambiaba la localización indicada por la figura sin entrenamiento adicional (p. ej.: si el círculo indicaba que el premio estaba hacia la derecha del laberinto, pasaba a indicar que estaba a la izquierda). Cuando los cachorros superaban esta fase, volvían de nuevo a la inicial.

A lo largo de la prueba, los investigadores evaluaron las funciones cognitivas y la facilidad de entrenamiento, comparando los resultados del grupo alimentado con Eukanuba rico en DHA (n = 19) y los del grupo con niveles bajos de DHA (n = 20).

Resultados

Más del doble de cachorros del grupo con Eukanuba rico en DHA, en comparación con el grupo con niveles bajos, cumplió los criterios para superar esta prueba, lo cual se observó de forma sistemática en numerosas repeticiones (figura 2). Estos resultados muy probablemente se debieron a los efectos del DHA en la memoria y en la receptividad de los cachorros al entrenamiento.

Discusión

La capacidad para el entrenamiento podría considerarse una combinación entre una buena disposición a aprender/complacer (actitud/motivación), la habilidad para comprender lo que quiere el entrenador (inteligencia) y la capacidad de recordar (memoria). En el estudio aquí descrito, los cachorros nutridos con Eukanuba rico en DHA presentaron una mayor capacidad para el entrenamiento, que podría atribuirse a una mejor actitud y/o mayor memoria debidas a esta alimentación.

Conclusión

Los resultados del adiestramiento en el grupo con Eukanuba rico en DHA superó en más del doble a los del grupo con niveles bajos en DHA, lo que pone de manifiesto una mejora significativa en la facilidad de adiestramiento de los cachorros (P=0,05).

Autores

Lori Hoffman, MS
Russell Kelley, MS
Donna Waltz, PhD

División de Investigación y Desarrolllo The Iams Company. Lewisburg, Ohio, Estados Unidos. Esta investigación se hizo pública el presente año en la convención anual de la AVMA (American Veterinary Medical Association, EE. UU.)

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La Leptospirosis Canina

La Leptospirosis Canina es una enfermedad infecciosa y contagiosa bastante frecuente en los perros que viven en la ciudad o en el campo.Es causada por una bacteria llamada Leptospira Canícola.

leptospirosis-canina

Afecta a muchos animales y es una zoonosis; o sea que se puede transmitir de los animales al hombre.

Existen varios serotipos de Leptospira patógenos para el perro capaces de producir Leptospirosis Canina.

Las puertas de entrada de estas bacterias son las mucosas conjuntivales y de la boca, así como la piel .Allí producen una irritación local y una rápida multiplicación pasando luego a la sangre y por medio de ésta a los diferentes órganos que afecta principalmente hígado y riñón.

Hay 4 formas en las que se presenta la Leptospirosis Canina:

Sub-clínica, septicémica aguda, infección ambulatoria y crónica. Los detalles de cada uno de estos tipos son bastantes diferentes aunque no son el motivo de éste articulo; donde quiero enfocarme en la parte netamente práctica y en lo que tu puedes hacer para prevenirla.

Los síntomas en general son: fiebre, decaimiento, vómitos, diarrea,anorexia, hemorragias urinarias, ictericia (piel y mucosas amarillas),dolor en la zona lumbar, conjuntivitis y lagañas de color gris en ambos ojos.

La gravedad de la Leptospirosis Canina va a ser diferente en las 4 formas de presentación, siendo normalmente la presentación septicémica aguda y la crónica las más graves.

Formas de Contagio de la Leptospirosis Canina

Los animales que viven aislados en sus domicilios es más difícil que se contagien. Es una enfermedad mucho más frecuente en los machos que en las hembras, dada la costumbre de los machos de marcar su territorio por medio de la orina en las calles y plazas.

Cuando se estudia un poco el caso de los animales enfermos generalmente nos encontramos con machos que faltaron de su casa por algunos días tras una hembra en celo.

Esta es una forma de contagio muy frecuente por el contacto con orina de otros machos, la fatiga y el stress que ocasiona la competencia por la hembra que debilitan al perro haciéndolo propenso al contagio.

Las hembras se contagian durante el acto sexual. Una preñez reciente es un dato importante para orientar al Veterinario en el diagnóstico de la Leptospirosis Canina.

Los cachorros pueden enfermar por el contacto con sus madres que muchas veces pueden ser portadoras sanas de la enfermedad.

Cómo se llega al Diagnóstico de la Leptospirosis Canina

El Veterinario además de realizar una detallada revisación del paciente y realizarle unas cuantas preguntas al propietario; deberá recurrir a algunos estudios para confirmar la enfermedad ,como Análisis de sangre y orina y en algunos casos radiografías o ecografías.

Tratamiento de la Leptospirosis Canina

Lo más importante es la utilización de los antibióticos específicos para combatir a ésta bacteria. Los antibióticos de elección son la Penicilina con Estreptomicina inyectable y las Tetraciclinas.

Además toda la terapia de sostén como anti-vomitivos, anti-diarreicos, estimulantes de las defensas, vitaminas B y C y en algunos casos internación con cuidados intensivos.

Los perros no son la única fuente de contagio de Leptospirosis Canina, hay muchos otros animales que diseminan ésta enfermedad en el medio ambiente.

Están más expuestas las personas que trabajan en frigoríficos, en criaderos de cerdos y en arrozales, trabajadores de mataderos, cuidadores de animales y Médicos Veterinarios. Es más frecuente en ciudades con ríos, arroyos, y zonas pantanosas.

Los síntomas en los seres humanos van desde simples estados gripales hasta graves insuficiencias renales y hepáticas.

Cuando un perro contrae Leptospirosis Canina hay que realizar medidas preventivas para evitar el contagio de las personas que conviven con el perro.

Lo más importante es evitar el contacto con la orina del perro, no tocar ni pisar descalzo los jardines donde haya orinado el perro.Estos lugares deberán ser limpiados con agua lavandina. (Hipoclorito de Sodio)

Casi nunca es necesaria la eutanasia de un perro con Leptospirosis Canina por riesgos hacia las personas.

En el hombre puede ocurrir en forma esporádica o en brotes epidémicos: En general los brotes se producen por la exposición a aguas contaminadas con la orina de animales enfermos por ejemplo en ríos, arroyos o lagunas.

Distribución Geográfica de la Leptospirosis Canina

Es Mundial, aunque hay una mayor prevalencia en los países tropicales donde hay muchas lluvias y los suelos tienen un ph. Neutro o alcalino.

Cómo Prevenir la Leptospirosis Canina

Es muy simple, por medio de la correcta vacunación del cachorro y de los perros adultos.

Las vacunas Séxtuples que se utilizan en los planes vacunales de los cachorros contienen la fracción que provee protección contra la Leptospirosis Canina

En los perros adultos se debe aplicar la vacuna séxtuple todos los años y en zonas de mayor riesgo se recomienda aplicarla cada 6 meses.

Otra medida importante es no permitir a los perros deambular libremente por la calle ni que se vayan tras una perra en celo, ésta es una de las formas más frecuentes de contagio de la Leptospirosis Canina.

José Arca

Médico Veterinario

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Parásitos Intestinales: Ascaris (Toxocariosis)

¿Qué son los áscaris?

Toxocara canis

Los áscaris pertenecen a un grupo de parásitos que se conocen comúnmente como gusanos redondos. Son parásitos internos de los perros y de los gatos, entre otras especies animales, que se localizan en el intestino delgado de estas mascotas provocando distintos trastornos sobre su salud, en particular diarrea, desnutrición, retraso en el crecimiento de los cachorros y, en casos extremos, llegan a ocasionar la muerte de los animales, sobretodo de los más pequeños.

Toxoplasma gondii

No se debe confundir en ningún caso con el Toxoplasma Gondii que produce la Toxoplasmosis aunque el nombre sea similar no tienen las mismas causas ni efectos.

Dentro de los parásitos que integran este grupo se destaca el Toxocara que afecta tanto a los perros (en particular cachorros de menos de 6 meses) como a los gatos, pero que al mismo tiempo representa un serio riesgo para la Salud Pública ya que puede enfermar a las personas y en particular a los niños. Debido a esta posibilidad de contagio de los animales al hombre esta parasitosis, conocida como toxocariosis, es considerada una zoonosis de importancia.

Una vez dentro del organismo, algunas de las formas juveniles o larvas del parásito tienen la propiedad de desplazarse dentro del cuerpo migrando a través de distintos órganos y tejidos (hígado, pulmones, músculos, etc.) lo que ocasiona daños de diversa gravedad. En estas partes del cuerpo las larvas pueden permanecer enquistadas (“dormidas”) por muchos años para volver a “activarse” luego y contagiar la enfermedad.

Se trata de una de las especies de parásitos más frecuentemente hallada en la materia fecal de las mascotas de compañía y en el suelo de lugares públicos, según varios estudios realizados en parques, plazas, balnearios y veredas de distintas ciudades de la Argentina y de otros países vecinos.

Las larvas adultas de Toxocara miden entre 4 a 18 centímetros de longitud, las hembras son más largas que los machos, y tienen apenas 2 a 3 milímetros de diámetro (semejan a pequeños fideos).

 

¿Cómo se contagian las mascotas?

Los animales de compañía pueden contagiarse con el Toxocara a partir de cuatro vías posibles. Una de ellas es la ingestión de los huevos del parásito que son eliminados junto con la materia fecal de una mascota infestada. Una sola hembra de Toxocara puede depositar hasta 200 mil huevos por día. Al mismo tiempo se estima que un cachorro infestado puede contener cientos de larvas de Toxocara en su intestino, lo que significa la posibilidad de contaminar el ambiente con millones de huevos en pocos días. Estos a su vez son muy resistentes a las condiciones ambientales por lo que tienen la capacidad de sobrevivir en el medio durante varios meses e incluso años. Tal como son eliminados por la mascota con su materia fecal, los huevos de Toxocara no son aún infestantes. Pero cuando las condiciones de humedad y temperatura son propicias, se transforman en larvas que tienen la capacidad de contagiar la enfermedad.

Otras dos formas de contagio de Toxocara están relacionadas con la transmisión del parásito de una perra infestada tanto a sus fetos, a través de la placenta, como a sus cachorros recién nacidos por medio de la leche.

La restante forma de contagio de una mascota es por la ingestión de algún otro animal, como roedores, aves e incluso hasta lombrices, que puedan contener al parásito en su interior.

De todas estas, la principal vía de contagio para los perros sucede antes de su nacimiento, a través del pasaje de formas juveniles o larvas de Toxocara del útero materno a los fetos. Las perras parasitadas pueden permanecer por muchos años con larvas enquistadas en sus músculos sin tener ningún tipo de manifestación clínica ya que se encuentran en estado latente o “dormidas”. Pero cuando estas mascotas quedan preñadas las larvas “se activan” y pasan a los fetos a través de la placenta, en particular durante las dos últimas semanas de gestación. Las larvas enquistadas pueden transmitirse en forma prenatal durante varias camadas seguidas de cachorros sin necesidad que la madre vuelva a reinfestarse. Por el contrario, en las gatas esta última forma de contagio no pudo ser comprobada hasta el momento.

 

¿Cómo afectan estos parásitos a la salud de las mascotas?

En los cachorros de menos de 6 meses de edad, que nacen ya infestados con Toxocara por el contagio a través de la placenta materna, las larvas se localizan en el hígado, pasan luego a los pulmones desde donde remontan las vías respiratorias altas hasta que son tragadas junto con la saliva y, una vez en el aparato digestivo, llegan finalmente al intestino. Cuando la infestación intestinal es masiva se produce una importante reacción inflamatoria local y hasta puede ocasionar la obstrucción completa de la luz del órgano junto con su perforación seguida de muerte por peritonitis, lo que sucede con mayor frecuencia entre la primera y la tercera semana de vida de los cachorros.

En los perros de más de 6 semanas de edad la mayor parte de las larvas infestantes atraviesan las paredes del intestino, y desplazándose por la circulación sanguínea llegan al hígado y a los pulmones. Pero en este caso no realizan el camino ascendente por las vías respiratorias sino que continúan en el torrente circulatorio y de esta forma se distribuyen por todo el organismo: pulmones, hígado, riñones, útero, glándulas mamarias, músculos, etc. donde permanecen enquistadas por años. La migración de las larvas del parásito a través de los órganos del animal produce distintas lesiones traumáticas e irritativas que dan paso a una respuesta inflamatoria en cada uno de los lugares donde se produce el daño.

 

¿Qué síntomas presentan los perros parasitados?

Cuando la infestación es moderada los animales no presentan ningún tipo de manifestación clínica. En cambio en las intensas, las mascotas parasitadas pueden manifestar tos, aumento de la frecuencia respiratoria, flujo nasal (por la presencia de larvas en las vías respiratorias); también se observan alteraciones digestivas como diarrea, con abundante mucosidad y a veces sangre. A causa de la presencia de gran cantidad de larvas en el abdomen, éste se ve muy dilatado y el animal manifiesta dolor al palpar esta región. A veces la mascota puede eliminar algunos parásitos con la materia fecal o por medio de vómitos.

Los trastornos digestivos ocasionados por las lesiones parasitarias provocan el menor aprovechamiento de los nutrientes de la dieta con el consiguiente adelgazamiento, anemia, retraso en la velocidad de crecimiento y pérdida del estado general.

 

¿La toxocariosis puede contagiarse a las personas?

Sí. Las personas pueden contagiarse con este parásito al llevarse a la boca algún elemento contaminado con huevos de Toxocara. Debido a que el parásito se encuentra con frecuencia en el suelo y areneros de plazas y otros paseos públicos, el grupo de mayor riesgo de contagio está integrado por los niños más pequeños que en estos lugares suelen estar en contacto directo con la tierra y además se llevan distintos objetos a la boca. Pero también los adultos están expuestos al contagio, en particular debido a la costumbre de tomar sol en las plazas acostados directamente en el suelo. La ingesta de frutas y verduras mal lavadas que están contaminadas con huevos del parásito es otra fuente de contagio.

Luego de que un huevo de Toxocara ingresa en el cuerpo de una persona a través de la boca llega a su intestino donde madura la forma infestante, atraviesa las paredes del órgano y se distribuye por todo el cuerpo a través de la sangre. Los médicos llaman a esta enfermedad síndrome de larva migrante visceral y sus manifestaciones clínicas dependen del órgano afectado.

Las larvas del parásito también pueden llegar hasta los ojos de las personas parasitadas, tanto niños como adultos, provocando allí lesiones de distinta gravedad que dejan secuelas de importancia para la visión, incluso la pérdida total del sentido de la vista en el ojo afectado.

 

¿Cómo se previene esta parasitosis?

Existen distintos lugares de responsabilidad desde donde se puede abordar la prevención tanto de esta como de otras parasitosis internas.

Los propietarios de las mascotas deben asumir una actitud de tenencia responsable de sus animales lo que implica, entre otras acciones, realizar periódicamente consultas veterinarias, los tratamientos antiparasitarios pertinentes y además mantener la higiene del ambiente (tanto en su vivienda particular como en los espacios públicos) donde su animal pudiese defecar. Es importante recoger inmediatamente del suelo las heces eliminadas por la mascota ya que los huevos del parásito que pudiese contener, aún no tienen capacidad de contagio. En este caso los paseadores de perros deberían cumplir las disposiciones municipales que existen desde hace tiempo en varias ciudades respecto a la disposición de este tipo de residuos.

Desde las autoridades sanitarias se deberían incrementar las campañas de educación para la salud informando a la población acerca de los riesgos de la toxocariosis y cómo prevenir su contagio.

Desde el punto de vista del control veterinario existen distintos tipos de antiparasitarios que son efectivos para prevenir esta parasitosis.

 

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Coccidiosis

¿Qué son los Coccidios?

Coccidio

Son pequeños parásitos internos de los perros y de los gatos, además de otras especies animales, que se ubican principalmente en el intestino delgado de estas mascotas, provocando una enfermedad llamada coccidiosis. Afecta con mayor frecuencia a los cachorros y los gatitos y en casos severos llega a ocasionar su muerte, debida fundamentalmente a los daños que provoca a nivel intestinal. El más común de los coccidios que ataca a las mascotas se llama Isospora.

 

¿Cómo se contagian las mascotas?

La principal forma de contagio es a partir del contacto de un perro o un gato con los huevos del parásito, llamados Ooquistes, que están presentes en la materia fecal de un animal enfermo de coccidiosis.

Este es un problema grave en algunos criaderos donde la falta de higiene y el hacinamiento de los animales favorecen el desarrollo del parásito, en particular entre los cachorros. Además de esta situación, cualquier otra circunstancia que provoque una baja de las defensas inmunológicas del animal, como estrés, malnutrición, ocurrencia simultánea de otra enfermedad, etc., predispone a las mascotas a contraer coccidiosis.

Cuando son eliminados al medio con la materia fecal, los huevos de los coccidios no tienen capacidad para contagiar a los animales y recién se hacen peligrosos (esporulan) al cabo de 1 a 7 días según las condiciones ambientales. Una vez que los huevos se transforman en infestantes, pueden sobrevivir como tales durante semanas o meses.

Los animales adultos en general no padecen la enfermedad pero sí pueden contener coccidios en su intestino que se eliminan con la materia fecal. Esto los transforma en una fuente de re-infestación permanente del ambiente.

Existe otra forma de contagio de la coccidiosis, menos frecuente, que es a partir de la ingestión del parásito enquistado en los músculos u órganos de otros animales, como vacas o roedores.

Todas las especies de coccidios tienen predisposición para atacar sólo a los animales de una especie determinada al momento de elegir a quiénes parasitarán, esto significa que las especies que afectan a las aves o a los rumiantes, por ejemplo, difícilmente puedan causar daños en los perros o gatos.

 

¿Cómo afectan estos parásitos a la salud de las mascotas?

Entre la cuarta y sexta semana de vida los cachorros son más vulnerables a la infestación de coccidios, en particular los animales de aquellos criaderos o guardería donde no se respetan en forma adecuada las medidas de higiene o se mantiene a los cachorros hacinados en caniles con poco espacio.

El principal daño se produce a nivel intestinal con la presentación de diarrea líquida, a veces con sangre, que puede llegar a provocar la muerte de los cachorros o gatitos. Esto se debe a que el parásito ingresa al interior de las células que recubren el intestino y se multiplica allí dentro hasta hacer estallar a las células parasitadas.

Hay que tener presente que los coccidios se reproducen en forma geométrica por lo que por cada huevo del parásito ingerido por una mascota, pueden formarse cientos de miles de coccidios en su intestino que destruirán igual cantidad de células de este órgano.

 

¿Qué síntomas presentan los perros parasitados?

Las mascotas adultas que tienen suficientemente desarrolladas sus defensas inmunológicas pueden contener al parásito en su intestino pero no desarrollar síntomas clínicos de enfermedad. En cambio los cachorros y gatitos y los animales adultos, pero que tienen bajas sus defensas inmunes, sí presentan signos de coccidiosis. En estos casos los animales manifiestan diarrea, a veces con sangre en la materia fecal, vómitos, pérdida de apetito, baja de peso, deshidratación y, en casos graves, la muerte de la mascota.

 

¿Este parásito puede contagiar a las personas?

Los coccidios del género Isospora, que son los más frecuentemente hallados en la materia fecal de perros y gatos, no contagian ninguna enfermedad a los seres humanos. En cambio otros coccidios que también afectan a las mascotas, como el toxoplasma, sí tienen importancia para la salud pública ya que constituye una enfermedad que puede transmitirse de los animales al hombre (ver más información en el artículo sobre Toxoplasmosis en esta misma sección).

 

¿Cómo se identifica la presencia de coccidios en las mascotas?

Además de tener en cuenta las manifestaciones clínicas que presentan los animales enfermos, en particular si se trata de cachorros, el veterinario puede arribar al diagnóstico de coccidiosis mediante el análisis de la materia fecal del perro o gato donde puede identificar la presencia de los huevos (Ooquistes) del parásito.

El hallazgo de Ooquistes de coccidios en las heces de los animales no siempre es signo de parasitosis pues pueden albergar un número insignificante de parásitos sin que se manifieste en forma clínica la enfermedad.

 

¿Cómo se previene esta parasitosis?

En primer lugar hay que mantener la higiene ambiental del lugar donde la mascota habitualmente defeca recogiéndola diariamente. Esta medida es sumamente importante en el caso de tener criaderos o pensionado de animales. De esta manera se impide que los huevos del parásito que pudieran estar allí presentes maduren una vez que están en el ambiente hasta llegar al estadio infestante que pueden contagiar la enfermedad. El uso de desinfectantes para la limpieza del suelo donde habitualmente se encuentra la mascota también contribuye a prevenir la coccidiosis.

Si el propietario pasea a su mascota en un lugar público debe evitar el contacto del animal con la materia fecal de otros. Al mismo tiempo debe asumir una conducta responsable sobre la tenencia de su mascota recogiendo los residuos que ésta pudiera generar en la vía pública.

La prevención del contagio a partir de la ingestión de quistes maduros de coccidios presentes en los músculos (carne) u órganos internos de hospedadores intermediarios se logra alimentando a perros y gatos sólo con productos balanceados de origen comercial

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Enfermedades de nuestras mascotas en invierno

Hay que poner especial atención a cachorros y ancianos, dada la debilidad de su sistema inmunológico.

Así como se congestionan los consultorios en invierno, las clínicas veterinarias pueden hasta triplicar las visitas recibidas debido a enfermedades estacionales en las

La Bronconeumonía afecta a perros y gatos. Los dueños deben poner atención a síntomas como aumento temperatura, tos seca y con secreción, dificultad respiratoria y dolor muscular. Las mascotas decaídas dejan de comer y tomar agua.

La Traqueo Bronquitis Infecciosa, afecta de manera específica al tracto respiratorio de los canes, causando inflamación y daño a las barreras naturales de defensa. Es altamente contagiosa, pues se transmite en forma de aerosoles (tos, estornudos) siendo más frecuente su aparición en lugares con alta concentración de perros (algunos barrios, criaderos, exposiciones). El signo más frecuente es la tos, que suele ir seguida de arqueamientos del cuerpo que muchos propietarios confunden con intentos de vomitar o atragantamientos.

Los gatos, también pueden sufrir Rinotraqueitis Infecciosa, con manifestaciones como secreción nasal y ocular, estornudos, decaimiento y aumento de temperatura. El contagio también es muy fácil y ocurre por vía aerógena en las microgotas producidas en toses y estornudos

Perros de nariz pequeña, de pelaje escaso o corto, cachorros y seniles son los más expuestos a enfermedades de invierno.Y la alimentación muchas veces no es suficiente para preparar a sus organismos ante condiciones adversas como las bajas temperaturas registradas estos días o las lluvias.

Tal como los seres humanos consumen vitaminas, especialmente C, los dueños de perros también pueden fortalecer la inmunidad de sus mascotas de manera que el invierno no las encuentre con un organismo deprimido que derive en enfermedades respiratorias como bronconeumonia, traqueo bronquitis y algunas complicaciones que pueden afectar incluso su sistema nervioso, como el distemper.

Según afirma Catherine Soto, médico veterinario de Drag Pharma, para fortalecer el sistema inmunológico de la mascota es fundamental darle una alimentación de calidad. “Sin embargo, esto a veces no ocurre por mala selección del alimento envasado o porque algunas comidas no cuentan con los nutrientes en la proporción adecuada.

También se produce déficit en perros destetados tempranamente o canes seniles, que por fallas olfativas o pérdida de dentadura se tornan inapetentes. Asimismo, cachorros y perros viejos presentan una mayor sensibilidad a las bajas temperaturas debido a deficiencias en la regulación térmica. Por su parte, perros de cráneo y nariz achatada como los de razas Pequinés, Pug, Bulldog y Bóxer, tienen menor protección en sus vías respiratorias”, advierte la especialista.

Omegas y chalecos

Catherine Soto explica que entre las medidas que pueden adoptar los dueños para reforzar el sistema inmunológico de su mascota se encuentran:

  • Suministrar Omega 3 y 6: estos ácidos grasos esenciales no los produce el organismo, sino que deben ser suplementados. Mejoran el sistema inmune, favoreciendo la producción de glóbulos blancos que intervienen en la defensa del organismo contra agentes infecciosos. Vienen en algunos alimentos envasados y también como suplementos nutricionales oleosos que se aplican en la comida o directamente en la boca del perro, como Superpet.
  • Suplementar con vitaminas: las del complejo B 1, B 6 y B12 participan en la síntesis de proteínas e hidratos de carbono para la generación de energía, fundamental para el invierno. No es necesario suplementar vitamina C, pues los perros la sintetizan naturalmente.
  • Recurrir al Schizandra: es un adaptógeno natural originario de China, que regula el metabolismo y nivela el sistema enzimático, mejorando la absorción de nutrientes, por lo que fortalece el sistema inmunológico permitiendo la adaptación del organismo a condiciones adversas como las bajas temperaturas. Se encuentra en suplementos nutricionales, tales como Doguivit.
  • Visitar preventivamente al médico veterinario: es muy difícil pesquisar a tiempo un problema de salud del animal, simplemente porque las mascotas no hablan. Es aconsejable llevarlo al médico veterinario antes de que empiece el invierno, para que realice un chequeo general, ausculte su respiración para detectar ruidos silibantes y solicite exámenes complementarios, como por ejemplo un perfil hepático y bioquímico. Si hemos olvidado este paso, aún podemos llevar al animal al médico veterinario en invierno, para detectar problemas de salud que no están manifiestos. Algunas señales de aumento de temperatura vinculadas a enfermedades de invierno son inapetencia, decaimiento y nariz seca.
  • No someter a cambios de temperatura: especialmente en perros de pelaje corto, como Pincher, Chihuaha, Bulldog y Pug, el ropaje es aconsejable para salir al exterior, pero inadecuado para mantenerse en el hogar.
  • Cuidar el pelaje: el pelo del animal actúa como termorregulador. Hay que procurar su sanidad, poniendo especial atención a que esté firme y brillante.
  • Desparasitar: otro apoyo importante para los animales son los tratamientos antiparasitarios, pues tanto parásitos internos como externos (pulgas y garrapatas) pueden generar déficit nutricional y disminución en las defensas de su organismo.
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Giardiasis Canina y Felina

Las Giardias son protozoarios que viven en el intestino delgado de perros y gatos.

Hay muchas cosas que no sabemos de este parásito. Los expertos no se ponen de acuerdo en cuántas especies de Giardia hay y cuales afectan a los animales. Los veterinarios tampoco concuerdan con qué tan común es la infección por giardia y cuando debe ser tratada. Generalmente se cree que la infección es común pero que la enfermedad en sí es rara. Hay mucho sobre el ciclo de vida de la giardia que aún no se sabe.

Cryst de Giardia

Un perro se infecta al comer las formas CYST de estos parásitos (de las giardias). En el intestino delgado del animal la Cyst se abre y libera la forma activa llamada trophozoite. Estas formas tiene flagelos que les permiten movilizarse. Se adhieren al intestino y se reproducen por división en dos. Luego de una cantidad de divisiones, en una de las etapas, estas formas desarrollan una pared alrededor de si mismas y pasan a los excrementos. La giardia en el excremento puede contaminar el ambiente y el agua e infectar por lo tanto a otros animales y personas.

La mayoría de las infecciones por giardia son asintomáticas. En raros casos en los cuales ocurre la enfermedad, los animales jóvenes se ven afectados y el signo más común es la diarrea que puede ser severa, intermitente o crónica. Generalmente los animales infectados no pierden su apetito pero pueden perder peso. Las heces son generalmente anormales, pálidas, mal olientes, de apariencia grasosa. En el intestino, la giardia hace que la absorción de nutrientes se detenga, causa daños al delicado intestino e interfiere con la digestión.

La giardiasis es muy difícil de diagnosticar porque el protozoario es muy pequeño y no está presente en todas las heces que hace el perro. Hay que hacer varios tests en los excrementos para poder encontrar el organismo.

Guiardia Adulta

Para ver la forma activa, se mezcla una pequeña cantidad de materia con agua y se examina con microscopio. Como estos organismos tienen flagelos se los puede ver moverse. Las formas activas se encuentran más comunmente en la materia floja. Tienen forma de pera y su anatomía parece un dibujito animado con ojos, nariz y boca.

Un test negativo puede querer decir que el perro no está infectado, también puede puede querer decir que existen pequeñas cantidades de giardias en la parte de la materia que se testeó. Los test que dan resultado negativo son muy comunes en animales que sí están infectados. Si aparece un test negativo, el veterinario debería repetir el examen al menos dos veces más, en otras partes de la materia y en otros días. Siempre se requieren repetidos test para poder finalmente encontrar el organismo.

Infestación por Giardias

Si ciertamente sospechamos de infección con giardia pero no encontramos el organismo ¿debemos tratar al animal? Esto es lo que se hace muy a menudo. Como es muy difícil detectarla en las heces de los animales con diarrea y no vemos otra causa posible para esa diarrea, generalmente tratamos a los animales como si la tuvieran.

La Cyst puede vivir de varias semanas a meses afuera del huesped por lo que los animales tratados aún pueden ser una fuente de infección para otros animales. Por lo que el pasto, parques, calles, criaderos, casetas y otras áreas pueden estar contaminados con materiales fecales y ser una fuente de infección para su perro. Ud. debe mantener a su perro lejos de las áreas contaminadas por heces de otros animales. Esto no es fácil.

Como con otros parásitos del sistema digestivo, la prevensión de áreas posiblemente afectadas es lo mejor. Hay soluciones como Lysol, lavandina, lejía, y componenetes de amoníaco que son efectivos para la giardia.

Controlar la Giardia

La infección por giardia puede ser un gran problema en criaderos. Los veterinarios de la Universidad de Cornall han desarrollado un protocolo para esto. Recomiendan:

Trate a todos los animales no preñados y limpie las áreas minuciosamente.

Descontamine todo el ambiente. Saque todas las materias fecales. Limpie las áreas con un desinfectante de amoníaco (cuaternario) de acuerdo a las indicaciones del veterinario. Estas soluciones generalmente matan las giardias en un minuto. Luego deje secar bien el área antes de que los animales vuelvan allí.

Bañe los animales bien ya que las Cysts de las giardias pueden alojarse en el pelo. Especialemente en la zona perianal.

Prevención de la reproducción de Giardia: la giardia puede brotar en su criadero o patio ya sea introduciendo animales infectados o en la suela de sus zapatos. procure hablar con su veterinario para establecer una rutina sanitaria en la introducción de animales en su criadero y una solución pulverizable para sus zapatos (o tenga unos zapatos sólo para el acceso al criadero que no contacten con el exterior)

Recuerde que la giardia puede infectar a los humanos así que una buena higiene personal es más que recomendada.

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El Moquillo o distemper canino

El moquillo canino, también llamado enfermedad de Carré o distemper, es una afección con un alto índice de mortalidad existente en Europa desde el siglo XVII. Fue descrita en 1809 por Edward Jenner pero fue Henri Carré quien descubrió su agente causal en 1905.

¿Qué es el moquillo canino?

El moquillo es una infección de origen viral altamente contagiosa para los perros. Se produce por culpa de un Paramixovirus del género Morbilivirus y suele afectar al aparato gastrointestinal y al aparato respiratorio del animal.

El virus afincado en nuestro entorno se elimina mediante una limpieza intensa con desinfectante, detergente o secado. Aunque no sobrevive en el ambiente más de unas pocas horas a temperatura media (20-25 °C), sí puede hacerlo durante varias semanas a temperaturas ligeramente superiores a la de congelación.

¿A quién afecta?

Gracias a la vacuna, en los últimos treinta años los casos de distemper han disminuido considerablemente. En la actualidad, esta enfermedad afecta:

  • A los animales no vacunados, jóvenes o adultos (aunque es más común en los cachorros).
  • A perros vacunados con anterioridad pero que no han recibido ninguna inyección de repetición.
  • A perros viejos que desarrollan encefalitis crónica del perro viejo.

También se conocen algunos casos de moquillo en animales vacunados correctamente pero que han perdido la inmunidad.

Aunque el perro es la principal víctima del virus, también pueden verse afectados otros mamíferos como el hurón, el zorro o el lobo.

¿Cómo se transmite el moquillo?

El virus se transmite por vía aérea, de manera que es muy fácil que se extienda y se propague de un lugar a otro; transportado en nuestra ropa, zapatos, neumáticos del coche… Es casi imposible evitar que un perro se exponga al virus, prácticamente todo perro que alcance el año de edad ya ha entrado en contacto.

El virus del moquillo se llega a transmitir por:

  • Contacto directo con fluidos corporales de un perro infectado.
  • Contacto directo con comida y agua contaminadas por estos fluidos.
  • Contacto directo con los lugares contaminados (cualquier parque o zona habitual para perros puede ser caldo de cultivo de esta enfermedad).
  • Una corriente de aire.

Una vez inhalado, el virus pasa a las amígdalas palatinas y a los ganglios bronquiales, siguiendo su recorrido hasta el corriente sanguíneo. En 48 horas el virus ya se ha extendido por todo el organismo.

¿Cuáles son los síntomas?

El virus del moquillo tiene un período de incubación de cuatro a diez días. Lo primero que podemos apreciar en un perro infectado es que:

  • Tiene fiebre (40°C).
  • Le lagrimean los ojos.
  • Le salen mucosidades de la nariz.
  • Le ha disminuido de apetito.

Esta fase dura dos o tres días hasta que aparecen los síntomas más graves de la enfermedad:

  • El perro enfermo de moquillo no padece todos estos síntomas a la vez, ello dependerá de la acción directa del virus sobre los órganos o tejidos afectados y de las bacterias que proliferen de los mismos.Síntomas digestivos: diarrea, vómito, estomatitis y amigdalitis.
  • Síntomas respiratorios: tos, disnea y moquillo mucosopurulento en caso de sobreinfección bacteriana.
  • Síntomas oculares: conjuntivitis purulenta.
  • Síntomas cutáneos: pústulas.
  • Síntomas nerviosos: convulsiones, parálisis, contracciones musculares, polineuritis y meningoencefalitis.

La enfermedad puede durar sólo diez días, pudiendo extenderse a varias semanas y hasta meses, con períodos de mejora seguidos de una recaída.

Tratamiento

No existe ningún tratamiento específico para curar esta enfermedad, la previa vacunación es el único medio que protege al perro, y aun así no es el 100% efectiva.

Aunque los antibióticos no destruyen el virus, se suelen recetar con objeto de prevenir o tratar las complicaciones bacterianas secundarias (problemas respiratorios, conjuntivitis, diarrea, vómitos, etc.). También se limpia de secreciones nasales y oculares al perro y si éste presenta signos neurológicos, es necesario administrarle sedantes y anticonvulsionantes.

Como en la mayoría de la enfermedades virales, el tratamiento sirve de apoyo para consolidar y fortalecer el sistema inmunológico y para prevenir una infección secundaria.

Aunque la gran mayoría de perros afectados suelen superar la enfermedad con un tratamiento oportuno y adecuado, es importante detectar elvirus lo antes posible. El pronóstico no siempre es malo, siendo bastante complicado al aparecer la mayoría de los síntomas y signos descriptos.

Los animales afectados, de ser posible, deben permanecer en cuarentena, aislados de otros individuos de su especie.

¿Cómo prevenir el moquillo?

La vacuna contra el distemper es muy eficaz y no presenta ningún peligro. Se debe administrar al cachorro a los 2 meses de edad, aplicando una segunda dosis al cabo de un año. Las demás repeticiones se deben suministrar cada dos o tres años durante toda la vida del animal.

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